konosuba: el libro negro; capitulo 1: la aventura inicia

 Ambos estaban finalmente llegando a la ciudad, Megumin que hasta hace muy poco se encontraba en el infierno ahora estaba mirando al mundo humano por si misma

Todo le resultaba algo extraño, sentía una curiosidad inmensa por ver como esas criaturas a las que había torturado durante tanto tiempo vivían, veía como algunas almas forjaban su camino al paraíso y como otras lentamente construían su camino al infierno

Pero nada de eso le importaba tanto como bueno, que su amo no fuera recordado como un despreciable inútil... ¿Qué dirían sobre ella en el infierno si así lo permitía?

-Entonces amo, usted no tiene ni equipo, aliados, dinero o donde caerse muerto, ¿Verdad?- La demonio se colocó un poco al frente del muchacho inflando el pecho en el proceso

-Oh bueno yo... Mi sueldo en la construcción apenas me da para comer- Desvió la mirada hacia la derecha intentando no mirar directamente a la chica que tenia enfrente

-Bien eso hay que cambiarlo pero primero vamos a hacer algunos cambios-

En plena calle la demonio comenzó a revisar la ropa del muchacho, no le gusto la playera blanca que traía puesta, el pantalón aunque barato le restringía mucho el movimiento, la capa eh... Estaba bonita

Además de aquello noto que no estaba para nada en forma, estaba demasiado flaco y por sobre todo no mostraba indicios de al menos salir a tomar un paseo todas las mañanas en su mundo, era casi como si los últimos 2 años de su vida hubiera estado aplastado en el piso de su habitación rodeado de comida chatarra y mangas

-Bien... ¿Cómo te lo digo sin que te pongas a llorar?- Coloco su mano en su mentón mientras fruncia el seño hasta que, finalmente, lo señaló con la mano derecha -No tengo idea de porqué te eligieron como reencarnado-

-¿Podrías ser mas amable?- Se encorvó un poco al escuchar esas palabras, que aunque eran verdad le seguían doliendo -Entonces, ¿Qué propones?-

-Con tu espada de anti magia podrías servir como atacante físico y yo con mi magia infernal podría servirte como apoyo y demás Pero necesitamos mejorar todo- Le paso la mirada de arriba a bajo con detenimiento

-Si seré atacante físico entonces será mejor cambiar de oficio de aventurero a algo mas- Saco su tarjeta de aventurero, apenas tenia algunos niveles subidos y realmente casi ninguna habilidad

-Al contrario quédate así, los aventureros pueden ser un poco de todo así que puedes llegar a ser como una navaja suiza, además aunque cambies de carrera la espada te quitara todo tu mana e inutilizara los efectos de la tarjeta sobre tu cuerpo- Rápidamente explicó acomodándose unos lentes imaginarios

-No lo parece pero eres toda una friki- Antes de poder decir algo mas Megumin le había pisado con fuerza el pie dejando así una marca en su zapato

-No me digas friki, tu y yo no somos iguales... ¿Te queda claro?- Bufo un poco antes de tomarlo del cuello de la playera y arrastrarlo prácticamente -Ahora vamos a comer y mas te vale que seas un buen chico-

-Que chica tan violenta, estas generaciones de ahora no saben como respetar a los demás- Una mujer tomo una expresión de decepción mientras recogía un cesto con ropa sucia

-Ya se amiga, pero pobre chico se nota que lo tiene comiendo de su mano- Se persino antes de tomar otro de los cestos -Ojala mi hijo nunca termine como ese muchacho, seria una gran decepción para la familia-

Ambos siguieron su camino de forma tranquila hasta llegar al gremio, en dicho lugar Megumin le explicó mas a detalle el plan que tenia para que kazuma fuese, al menos, un reencarnado digno de alguna mención en algun pie de página en la historia

Prácticamente tener 2 magos sin un atacante o defensor físico seria una sentencia de muerte, pero, dado que su espada absorbía su maná de forma constante cualquier ayuda del llamado "subir de nivel" seria tan útil como ir a la guerra usando una espada de madera

Sin ser realmente lo suyo tendría que fortalecer el cuerpo de kazuma, luego su espíritu y finalmente volverlo un combatiente diestro en la espada y posteriormente un mago capaz de ser tan versátil como su clase lo era

Pero el entrenamiento... No se lo conto hasta que Kazuma ya no pudo escapar

-¡Estas loca Megumin, estas loca!-

En su vientre había brazas aun ardiendo y en su espalda una Megumin relajándose y disfrutando del paisaje mientras una sonrisita malvada se le escapaba

-Algunos necesitan motivaciones extra para poder progresar, toma ese dolor y úsalo como combustible para hacerte mas fuerte... O cae y sufre las consecuencias- No pudo evitar ejercer algo de fuerza en el cuello del chico para mantener su vista en el suelo -Si quieres ser alguien en esta vida lucha, si te vas a rendir dilo de una vez y acepta que la mujer que te abandono tenía razón-

-No... Yo me vengare de ella, seré yo el que asesine al rey demonio y con eso le demostrare a todo el mundo que no soy solo un hikikomori que reencarno por suerte- Una a una hacia las flexiones sin siquiera quejarse por el dolor en su vientre -¡A ti y a los demás, voy a hacer que se coman sus malditas palabras!-

Determinación

Esperanza

Fuerza

Había una pequeña flama de todas ellas en ese chico que hasta hace unos meses no hubiera sido capaz ni de levantar un pico para trabajar de sol a sol solo para poder tener el privilegio de tener una buena comida al final de ese día

Cada flexión, cada golpe de Megumin en su nuca diciéndole lo que siempre necesito escuchar, esas verdades de las que estuvo huyendo cada maldito día de su vida, mentira tras mentira las repitió tanto que se terminaron volviendo esa verdad innegable para el

-¡Vamos, es solo una roca!- Megumin le grito estando de pie en una piedra atada a un pequeño lazo de cuerda -¡Esto no te va a detener, sin escusas, sin rendirse, sin mirar atrás, tu objetivo es convertirte en el héroe de la humanidad y por Satanás que te voy a convertir en alguien digno de haberme invocado!

-(No puedo moverme ni si siquiera un centímetro... No, deja de autocompadecerte, solo muévete, solo hazlo)- Pensó mientras intentaba arrastrar la cuerda atada a su cintura, su expresión de cansancio, el sudor en su rostro y el inevitable dolor que sentía, todo lo uso para intentar seguir adelante

-¡No te rindas Kazuma, no te rindas o yo misma hare que sientas el mismo calor del infierno así que agárratelos y mas te vale mover esa puta piedra-

Hora tras hora estuvo corriendo, levantando el doble de su peso, librando toda clase de obstáculos sosteniendo su espada en una mano, incluso pese a todas las palabras de amenaza de Megumin nada le hizo flaquear

Aunque no pudiera dar un paso mas, aunque no pudiera dar una magra mas en ningún momento se rindió, continúo sin detenerse por un solo segundo

-¡Muévete, esfuérzate mas solo te falta 200 metros!- Se mantuvo al lado de kazuma utilizando su magia de levitación, aunque ya lo había torturado todo el día estaba ni cerca de quebrarlo -¡Apúrate o esta puta guerra ya habrá terminado para cuando llegues a la meta!-

-¡Me esforzare señora!-

Por un momento termino cayendo al suelo pero no por mucho tiempo, solo unos cuantos segundos bastaron para que este continuará con la carrera

Al final del día la demonio no lo pudo creer... Ese idiota había terminado todas y cada una de las tareas que le había dado

-O eres el ser humano mas duro que he conocido o eres el humano mas estúpido de la existencia- Megumin le paso un pequeño envase, en su interior había algo de agua para refrescarlo

-¿Esperabas que me rindiera sabiendo que una chica linda me estaba viendo?- Trato de reír aunque una punzada en su pulmón izquierdo le hizo detenerse en seco

-Jajaja, parece que mi pupilo crece rápido- Le pego un puñetazo amistoso en el hombro antes de colocarse a su lado -Aunque admito que me hubiera gustado verte caer, se siente bien saber que estas progresando-

-Solo es el primer día, aunque siento mañana voy a estar totalmente deshecho- Tomo un gran trago de agua antes de pasarle la cantinflera a su compañera

-Eso no va a ser escusa para cumplir con tu deber- Dijo antes de igualmente tomar un gran sorbo -Pero mañana el entrenamiento será ir a una misión, si entrenamos todos los días sin hacer misiones nos vamos a quedar sin dinero muy pronto-

-Pero... Duermo en los establos, eso no es bueno para ti porqué ya sabes tu...- Rápidamente fue callado por Megumin que le había puesto un dedo en su boca

-Soy una demonio carmesí, puedo defenderme sola aunque si te importa tanto podrías abrazarme de noche... Y ver que pasa-

La cara de kazuma rápidamente se torno de un rojo intenso mientras intentaba sacarse la imagen de la joven desnuda de su cabeza, Megumin simplemente se hecho a reír cuando cumplió su objetivo

Sin embargó el camino de regreso fue algo mas tranquilo, aunque kazuma estaba mas que cansado se las arreglo para recorrer el camino de regreso una vez que al menos descanso un poco junto a la demonio carmesí

-Entonces, planeaba una misión sencilla pero lucrativa, ya sabes, 2 sapos gigantes- Dijo con soltura mientras miraba a un escaparate, estaban vendiendo un báculo que logro captar la atención de la chica de forma inmediata

-No te preocupes, cuando tengamos dinero te voy a conseguir un muy buen equipo- Trato de sonreír un poco a lo que la chica respondió con una sonrisa

-No olvidas que soy un demonio, no tu novia-

Quizá a la mala o por no tener otra opción ambos intentaban al menos entender al otro, ambos provenían de mundos completamente diferentes, quizá la única cosa que tenían en común era que ambos querían destacar ante los demás y demostrar que valían mas de lo que ellos pensaban

-Oye Nobile, ¿Ya viste con quien esta hablando kazuma?- Uno de sus compañeros le llamo la atención señalando directamente a la pareja

-Se parecen... Pero es imposible, nos aseguramos de que no se levantara de ese agujero- Comenzó a morderse un poco las uñas, por primera vez uno de sus planes se le estaba volcando encima

-Jefe si ella nos reconoce todos...- Rápidamente fue interrumpido por Nobile que le mostro de forma discreta una navaja -¿Jefe?-

-Escúchame bien Quixor, si yo caigo ustedes caen conmigo... Ahora, hay que mantener vigilados a los tortolitos porqué si ese tarado le cuenta a los guardias de nuestro pasatiempo estamos jodidos, ¿Entendiste?- Rápidamente guardo el pequeño objeto antes de reacomodarse su elegante traje

-E-entonces voy a seguirlos jefe, que Nivalis mejor se encargué de vigilar la estación de los guardias- Miro de reojo a su compañero que ya estaba sudando en frío

-¿Para que me traicionen y busquen un trato con el fiscal?, Quixor, Nivalis, la única razón de que ustedes sean mis compañeros y no mi comida es que los dos son lo suficientemente idiotas para seguir todo lo que yo les digo pero sin joder todo... Y mas les vale que el beneficio de tenerlos vivos sea mas que el beneficio de matarlos-

-Lo sabemos muy bien jefecito pero lo que Quixor quiso decir es que su tiempo no merece ser malgastado si para eso estamos nosotros, déjenos a nosotros el trabajo pesado-

-Después de todo usted nos ha hecho muchos favores a lo largo de este tiempo- Miro de forma nerviosa a Nobile, este simplemente se froto los ojos con algo de cansancio

-Vigilen a los tórtolos y a los guardias, si me llegó a enterar que alguno de los dos me traiciono les hare lo mismo que a esa chica, ¿De acuerdo?- De su mano apareció un poco de fuego al cual le dio forma de una cuchilla larga

Ambos hombres salieron corriendo en direcciones opuestas, el pelirrojo simplemente se acomodo su preciado cabello y continúo caminando hacia su vivienda, realmente era agotador el tratar con todas esas molestias que se le estaban juntando

Sin embargó todo fue extrañamente tranquilo, Quixor que se encargo de vigilar tanto a kazuma como a Megumin no observo nada extraño... Salvo que la chica era completamente otra persona

La que el conoció era una mujer tímida, que parecería como si le tuviera miedo a todo y a todos... Esta por el contrario, era energética, no tenía auto control alguno y no temía en acercarse demasiado a kazuma o incluso a otros hombres

Todo le parecía extraño pero confirmo algo, la archimaga que llego antes que Kazuma y esa nueva maga que había aparecido no podrían ser las mismas personas, incluso aunque hubieran reanimado solamente el cadáver sin el alma era imposible un cambio tan abrupto

Por otro lado, Nivalis solo estuvo esperando durante horas hasta el siguiente amanecer, simplemente ese par no apareció por ninguna parte

Pervertidos que trataban de espiar en baños públicos, borrachos de cantina o pequeños ladrones que habían sido atrapados en el acto, nada nuevo en la pequeña ciudad para principiantes... Comenzaba a pensar que simplemente estaba perdiendo su tiempo y se había estresado simplemente por una confusión

Ambos al cabo de unas cuantas horas volvieron con Nobile, realmente no tenían nada mas que decirle mas que "esa chica se parece a Melanie", realmente no fue una respuesta que le gustará

-¿Hermana quizá?, mierda realmente debimos preguntar mas por su vida- Se puso la mano en la cara haciendo una mueca de disgustó -Mañana iré a verificar la tumba, no confió que ninguno de ustedes la revise sin ser visto por alguien mas-

-Pero jefe los estuve siguiendo todo el día y ni cuenta se dieron- El hombre intento replicar a lo que simplemente fue callado con un gesto

-¿Quieres ir hasta la mitad del bosque y luego decirme si esta o no?, ¿No verdad?, entonces cállate y vayan mañana a una misión de recolección... Necesitamos una cuartada-

-Cerca de la tumba crecen algunas hiervas para hacer pociones, ¿Qué tal si tomamos encargos cerca de la tumba?, así si alguien nos encuentra podríamos decir que la encontramos por accidente-

-Primera vez que dicen algo con sentido, haremos eso pero recuerden que no podemos descuidar al mocoso, ¿Entendido?- Con eso dicho finalmente tomo se fue directamente a su habitación

....






























-Bueno, por algún lugar tenemos que iniciar- Con una pequeña cuerda la mujer rubia recogió su cabello antes de dar una profunda respiración -No queda de otra-


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